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Tremen14
Tremen14 el 06-07-2017 a las 10:59:38

Riera2 escribió:

 

 

 

 

 

Una de las cosas de las que más orgullosos estábamos los atletistas de mi época era de la calidad del césped del Metropolitano.

 

 

 

Se achacaba al sustrato que lo soportaba, compuesto
al parecer de gravilla muy fina, machacada con cierta mezcla de escoria molida, que filtraba el agua de manera perfecta, incluso bajo lluvia muy intensa.
Uno de esos días de lluvia se correspondió con un Atleti - Español que recuerdo como uno de los encuentros más emocionantes que presencié.

 

 

 

Llovía a cántaros y los moradores de "la jaula" tratábamos de protegernos como podíamos bajo paraguas propios o ajenos, que la solidaridad inherente a nuestras rayas rojiblancas ponía a disposición de los que carecían de ese abrigo.

 

 

 

Pese al agua caída el terreno se mantenía en un estado satisfactorio. El balón corría con facilidad sobre el césped mojado y solamente  uno de los corners presentaba una pequeña laguna de no más de dos metros de extensión.
El Español de aquel entonces había probado un sistema de recuperación física basado en la aspiración de oxígeno en el descanso de los partidos mediante unas botellas de gas comprimido.

 

 

 

Sea por esta causa, o porque entonces contaba con un equipazo en el que sobresalían jugadores como Marcet, Arcas o Piquín, el caso es que se adelantó en el marcador con un juego vivo y profundo que pilló desprevenida a nuestra defensa.
Con el partido en 1-3 desfavorable a nuestros colores, surgió el genio rojiblanco. Un auténtico vendaval de futbol arrolló a la defensa españolista.

 

 

 

La jaula "rugía" animando sin parar a los nuestros, acompañándose rítmicamente con el subir y bajar de los paraguas.

 

 

 

Era como si toda la Gradona se volcara sobre el campo. Con el segundo tiempo mediado Estruch largaba un chutazo raso y junto al poste imparable que hacía el 2 a 3.

 

 

 

Ya acabando el partido en el corner encharcado, Juncosa sacaba milagrosamente el balón jugado por la línea de fondo y lo ponía a los pies de Escudero, que con un tiro cruzado impresionante establecía el empate definitivo. Estalló en una ovación atronadora el Metropolitano; apenas hubo tiempo para sacar de centro. Los veintidós jugadores abandonaron el terreno de juego con la cabeza alta.

 

 

 

Habían jugado un encuentro memorable, de poder a poder. El resultado ya era lo de menos. Cuando dos equipos se vacían en el campo no se les puede exigir nada más.

 

 

 

Pese al empate los rostros de todos los asistentes reflejaban la satisfacción que llevaban por dentro. Estábamos calados hasta los huesos a pesar del cobijo de los paraguas.

 

 

 

Con las gabardinas empapadas nos dirigimos por la Avenida de Reina Victoria hacia Cuatro Caminos, con la esperanza de lograr un puesto en el tope del tranvía que con el nº 4 pasaba cerca de nuestra casa. Mi amigo Mariano, compañero de aventuras, con la sonrisa en los labios, lanzó un suspiro de satisfacción y me dijo: "¡¡ Joder, Capi !!, que partidazo hemos visto".

 

 

Riera, esta, como todas tus anécdotas, entretiene y nos transporta a los rojiblancos a una época que muchos no hemos vivido y a unos sentimientos que, esos sí que sí, compartimos. Pero esta historia, además, da que pensar: es curioso que entonces se encharcara sólo una ínfima superficie del campo y en cambio en estos tiempos de internetes, redes sociales, gepeéses, automatismos y robóticas varias se den ocasiones en que más que con botas de tacos los jugadores debieran saltar al campo con bañador y gorro de waterpolo. "Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad", dijo un sabio. Posiblemente, no se refieriera a la jardinería.


Abrazazos, Maestro.

Tu comunidad,
en tu móvil
Riera2
Riera2 el 07-07-2017 a las 13:14:13

Tremen14 escribió:

Riera2 escribió:

 

 

 

 

 

Una de las cosas de las que más orgullosos estábamos los atletistas de mi época era de la calidad del césped del Metropolitano.

 

 

 

Se achacaba al sustrato que lo soportaba, compuesto
al parecer de gravilla muy fina, machacada con cierta mezcla de escoria molida, que filtraba el agua de manera perfecta, incluso bajo lluvia muy intensa.
Uno de esos días de lluvia se correspondió con un Atleti - Español que recuerdo como uno de los encuentros más emocionantes que presencié.

 

 

 

Llovía a cántaros y los moradores de "la jaula" tratábamos de protegernos como podíamos bajo paraguas propios o ajenos, que la solidaridad inherente a nuestras rayas rojiblancas ponía a disposición de los que carecían de ese abrigo.

 

 

 

Pese al agua caída el terreno se mantenía en un estado satisfactorio. El balón corría con facilidad sobre el césped mojado y solamente  uno de los corners presentaba una pequeña laguna de no más de dos metros de extensión.
El Español de aquel entonces había probado un sistema de recuperación física basado en la aspiración de oxígeno en el descanso de los partidos mediante unas botellas de gas comprimido.

 

 

 

Sea por esta causa, o porque entonces contaba con un equipazo en el que sobresalían jugadores como Marcet, Arcas o Piquín, el caso es que se adelantó en el marcador con un juego vivo y profundo que pilló desprevenida a nuestra defensa.
Con el partido en 1-3 desfavorable a nuestros colores, surgió el genio rojiblanco. Un auténtico vendaval de futbol arrolló a la defensa españolista.

 

 

 

La jaula "rugía" animando sin parar a los nuestros, acompañándose rítmicamente con el subir y bajar de los paraguas.

 

 

 

Era como si toda la Gradona se volcara sobre el campo. Con el segundo tiempo mediado Estruch largaba un chutazo raso y junto al poste imparable que hacía el 2 a 3.

 

 

 

Ya acabando el partido en el corner encharcado, Juncosa sacaba milagrosamente el balón jugado por la línea de fondo y lo ponía a los pies de Escudero, que con un tiro cruzado impresionante establecía el empate definitivo. Estalló en una ovación atronadora el Metropolitano; apenas hubo tiempo para sacar de centro. Los veintidós jugadores abandonaron el terreno de juego con la cabeza alta.

 

 

 

Habían jugado un encuentro memorable, de poder a poder. El resultado ya era lo de menos. Cuando dos equipos se vacían en el campo no se les puede exigir nada más.

 

 

 

Pese al empate los rostros de todos los asistentes reflejaban la satisfacción que llevaban por dentro. Estábamos calados hasta los huesos a pesar del cobijo de los paraguas.

 

 

 

Con las gabardinas empapadas nos dirigimos por la Avenida de Reina Victoria hacia Cuatro Caminos, con la esperanza de lograr un puesto en el tope del tranvía que con el nº 4 pasaba cerca de nuestra casa. Mi amigo Mariano, compañero de aventuras, con la sonrisa en los labios, lanzó un suspiro de satisfacción y me dijo: "¡¡ Joder, Capi !!, que partidazo hemos visto".

 

 

Riera, esta, como todas tus anécdotas, entretiene y nos transporta a los rojiblancos a una época que muchos no hemos vivido y a unos sentimientos que, esos sí que sí, compartimos. Pero esta historia, además, da que pensar: es curioso que entonces se encharcara sólo una ínfima superficie del campo y en cambio en estos tiempos de internetes, redes sociales, gepeéses, automatismos y robóticas varias se den ocasiones en que más que con botas de tacos los jugadores debieran saltar al campo con bañador y gorro de waterpolo. "Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad", dijo un sabio. Posiblemente, no se refieriera a la jardinería.


Abrazazos, Maestro.

Si nos paramos a pensar en la evolución de este espectáculo (que no DEPORTE) llamado fútbol, creo que coincidiremos en apreciar que la verdadera "evolución" está capitaneada por el interés crematístico, que reporta para algunos privilegiados, como directivos, representantes, y otras gentes de escasa catadura moral, que sacan cracks a golpe de talonario con la corrupta prensa deportiva, y los venden como oro, cuando no son sino cobre reluciente, a base de promoción gráfica.

Cifras multimillonarias, moralmente indecentes, solo al alcance de los que son capaces de comprar y vender hasta el útero de sus madres, con tal de aumentar su patrimonio.

En lo que atañe a reglas, salvo escasas excepciones, se han complicado de tal modo, que quedan al criterio del tocapitos, por lo general, más vendido al mejor postor (siempre los mismos) que el alma de Judas Iscariote.

De los estadios y zonas deportivas, regidos por la misma filosofía, solo se contempla su ubicación, como acicate para hacer negocio con los terrenos, y su recalificación, a la que "gustosamente" se prestan los ediles y concejales de urbanismo, para la construcción de torres y edificios, que rinden exagerados beneficios a los circunstantes, sin tener en cuenta para nada la opinión de los seguidores del equipo, verdadera alma de los clubs, transformados por leyes dictadas a dedo, en Sociedades Anónimas Deportivas, calificativo este último totalmente falso.

El poder del dinero, que todo lo corrompe en esta santa tierra hispana, se multiplica en todos sus estamentos, sin que la gente reaccione ante el atraco. Ya se encargan los medios de in-comunicación (propiedad de las grandes fortunas)de envenenar las mentes populares, con la mentira disfrazada de "exitos", para ganar adeptos..."El viejo "Panem et circensis" que adormecía conciencias populares en tiempos del Imperio Romano sigue vigente.

Abrazazos, Tremen.


 

Tremen14
Tremen14 el 07-07-2017 a las 13:19:30

Riera2 escribió:

Si nos paramos a pensar en la evolución de este espectáculo (que no DEPORTE) llamado fútbol, creo que coincidiremos en apreciar que la verdadera "evolución" está capitaneada por el interés crematístico, que reporta para algunos privilegiados, como directivos, representantes, y otras gentes de escasa catadura moral, que sacan cracks a golpe de talonario con la corrupta prensa deportiva, y los venden como oro, cuando no son sino cobre reluciente, a base de promoción gráfica.

Cifras multimillonarias, moralmente indecentes, solo al alcance de los que son capaces de comprar y vender hasta el útero de sus madres, con tal de aumentar su patrimonio.

En lo que atañe a reglas, salvo escasas excepciones, se han complicado de tal modo, que quedan al criterio del tocapitos, por lo general, más vendido al mejor postor (siempre los mismos) que el alma de Judas Iscariote.

De los estadios y zonas deportivas, regidos por la misma filosofía, solo se contempla su ubicación, como acicate para hacer negocio con los terrenos, y su recalificación, a la que "gustosamente" se prestan los ediles y concejales de urbanismo, para la construcción de torres y edificios, que rinden exagerados beneficios a los circunstantes, sin tener en cuenta para nada la opinión de los seguidores del equipo, verdadera alma de los clubs, transformados por leyes dictadas a dedo, en Sociedades Anónimas Deportivas, calificativo este último totalmente falso.

El poder del dinero, que todo lo corrompe en esta santa tierra hispana, se multiplica en todos sus estamentos, sin que la gente reaccione ante el atraco. Ya se encargan los medios de in-comunicación (propiedad de las grandes fortunas)de envenenar las mentes populares, con la mentira disfrazada de "exitos", para ganar adeptos..."El viejo "Panem et circensis" que adormecía conciencias populares en tiempos del Imperio Romano sigue vigente.

Abrazazos, Tremen.


 

[GifTeca] Gifs de Aplausos | Ovacion

 

Y como nos descuidemos, nos quitan el pan.


Grande como siempre, Maestro.

Riera2
Riera2 el 07-07-2017 a las 21:54:44

 

 

Ocultábase Febo tras el rojizo horizonte, cuando hidalgo y escudero dejaron atrás la yerma tierra, para tomar una trocha en la humbría del bosque, buscando lugar donde pudieran aposentar sus muy maltrechos cuerpos, agotados por la larga jornada de camino.  Encontraron al poco un paraje frondoso, junto a un fresco arroyo, y en él una higuera silvestre cuyos frutos hicieron las delicias de Sancho.

 

 –“Huélgate de catarlos, Sancho amigo, que bien se que el buen yantar te alegra, y deja para mi ese trozo de queso que aun reposa en tus vacías alforjas, que como caballero andante, mi sustento debe ser frugal; que no es bienquisto en el oficio de las armas, aquel que a la gula se entregare”

 

- “No seré yo, quien a vuesa merced incite a cometer tal pecado, que amén de nuestras escasas provisiones, como escudero, no soy obligado de guardar tales reglas, y mis tripas, carentes de nobleza, pujan ya por albergar cualquier cosa comible”

 

-“Con todo, Sancho, mi consejo es que no gustes en exceso de esos higos, no vaya a acaecerte otro dolor de tripas, como el que te hizo descomer con gran priesa, aquellas uvas que tomaste prestadas de las viñas de Almagro”

 

“Malhayan las uvas de Almagro, mi señor Don Quijote, que tan grande fue la priesa, que no hube tiempo de quitar los calzones, y dejé en sus costuras un presente dellas, que me acompañó, para mi desgracia, hasta poder lavallos”

 

“Para tu desgracia y la de mis narices, que también sufrieron de sus hedores”

 

Acabó de caer la tarde, en estos circunloquios. Sancho puso a pastar a Rocinante y Rucio, y todos buscaron un lugar do posar sus cuerpos, quedando dormidos al punto, pues que no hay mejor melecina para el sueño que el cansancio.

 

 

 

 

 

Amaneció brumoso, y tras dar buena cuenta de otros higos, y guardar otros muchos en las alforjas, Sancho enjaezó a Rocinante y ayudó a montar a Don Quijote, emprendiendo de nuevo el camino.

 

Apenas cabalgada una legua, toparon con un mozo en la vereda, sentado en una piedra, que ocupaba su ocio arrojando guijarros contra un mojón vecino, que señalaba el desvío del camino hacia Toledo.

 

No bien les hubo visto, cuando levantose con presteza, dirigiéndose a ellos con estas palabras:

 

-“ Bien hallados sean vuesas mercedes, que tiempo ha que aguardaba el paso de gentes de bien, para hacer el camino en compañía, que es sabido que por estos parajes abundan los bandidos, y no quisiera ser víctima dellos”

 

-“No ha de preocuparse por tal cosa – respondió Don Quijote – que profeso el ejercicio de las armas, y obligado estoy a defender con ellas a cualquiera que haya necesidad de la fuerza de mi brazo”

 

-“ ¿Y cual es vuestro glorioso nombre?” – preguntó el mozo, que frisaba en unos veinte años, y por la guisa de los viajeros, no pudo retener una sonrisa.

 

-“Soy conocido por el Caballero de la Triste Figura, y mi nombre de pila es Alonso Quijano, Don Quijote”

 

_”Si que es triste la figura que presentáis, mi señor Don Quijote, y de no conocer vuesas andanzas, no diera crédito a ellas, por lo escuálida de vuesa presencia”

 

-“¡¡ Voto a tal !!, que si ponéis en duda mi palabra os lo he de hacer pagar caro, deslenguado”

 

_”No ha sido tal mi intención, que se bien como en todas las Españas se os conoce por la fuerza de vueso brazo, y a ella apelo como protección en el camino”

 

 

 

 

 

-“Si así lo requerís, contad con ella, más moderad la lengua, que es ella quien a mayores duelos conduce, a quienes carecen de mesura en usarla”

 

-“No dudéis, mi señor Don Quijote, de que la mayor de las prudencias regirá mi palabra desde ahora, y permitid que me presente a vos. Mi nombre es Theodoro de Borgoña, y aunque nacido en el reino de Francia, pasé mi infancia en tierras de Madrid, sirviendo como paje, con mi hermano Lucas, en casa de los Alonso de Manzanares. Quiso el destino que quisiera mejorar mi suerte, sirviendo a los Mendoza de Chamartin, familia rival de los Alonso, desde su origen, y desoyendo los consejos de mi hermano, senté plaza de escudero con ellos, más mi suerte no fue la que esperaba, que al punto me enviaron a Sevilla, con el encargo de servir a los Sánchez de Pijuán, quienes haciendo flaco caso de mis merecimientos, acabaron dándome el puesto de porquero…”

 

-“¡¡ Alto ahí ¡! Señor escuderillo, decís que después de ser criado y educado, en la casa de los Alonso de Manzanares, traicionasteis vuesos orígenes para servir a sus enemigos… pues sabed que vuesa felonía no merece de mi otra cosa que desprecio, y que no sois digno de compartir camino con quien se precie de ser hombre de honor. Marchad con Dios o con el diablo, pero no esperéis de mi que os acoja o defienda, que de bien criado es ser agradecido con aquellos que os han hecho hombre”

 

Separaron Don Quijote y Sancho su camino del camino del mozo, tomando la carrera de Toledo, acompañados por las imprecaciones del francés, harto dolido en su interior por el desprecio sufrido, pero mostrando su soberbia en sus gritos…

 

_”Sancho amigo, nunca confíes en quien traiciona a quienes le favorecieron, que no hay mayor pecado que el que desagradece cuanto se ha hecho por él”

 

-“Moneda es esa de nuestro tiempo – respondió Sancho – en el que el oro y el afán por medrar, impera sobre el honor en las cunas más altas; que los pòbres como yo, apenas tenemos tiempo de pensar en otra cosa que en llenar la andorga cada día…”

 

 

 

Y así, hidalgo y escudero siguieron su camino en pos de la Ciudad Imperial de Toledo, en busca de nuevas aventuras…  

 

 

arxetana
arxetana el 09-07-2017 a las 08:17:27

 "Ocultábase Febo tras el rojizo horizonte, cuando hidalgo y escudero dejaron atrás la yerma tierra, para tomar una trocha en la humbría del bosque, buscando lugar donde pudieran aposentar sus muy maltrechos cuerpos, agotados por la larga jornada de camino.  Encontraron al poco un paraje frondoso, junto a un fresco arroyo, y en él una higuera silvestre cuyos frutos hicieron las delicias de Sancho."


Mi señor Iulius, ya estaba a faltar vuestra narración sobre el osado hidalgo de La Mancha. Bien sabe vuesa merced que este relato, los precedentes, y esa lúcida rebeldía que os distingue, son la única razón para que esta servidora permanezca en el foro. Aun a sabiendas de que el Santo Oficio censura y clausura las misivas de todo aquel que disiente de sus dogmas.


Conosciendo vuesa destreza con la pluma, no cuestiono que aquesta traslación de D. Alonso supere en gracia y elocuencia a la del propio guerrero de Lepanto. Mi alborozo al leer el pasaje de los higos, da buena fe dello. Sepa mi señor que la higuera es portadora de buena fortuna, y suele salir indemne de las tropelías. Tal es así que viene a mi memoria la solitaria planta que salió airosa cuando derribaron unos fermosos baños públicos, solaz de mi infancia convertido hoy en baldío solar por obra y gracia del solapado Consistorio. Cerca de mi morada tengo, además, una higuera de buen porte, y si la ocasión lo propiciare, gustosamente os recogería algunos de sus frutos.


Asimismo encuentro asaz ingenioso el pasaje sobre Lucas y Theodoro, hermanos tan mal avenidos como lo fueran Rómulo y Remo en tiempos más lejanos. Tiempo ha leí una novella de aventuras sobre la escudería de Barcino, en la que un caballero competía contra su propio hermano, afiliado a la de Chamartín. Ya veis, mi señor, que la dura realidad siempre acaba ganándole la pugna a lo ficticio.


Me complace, pues, que vueso relato alegre el paso del estío como arroyo refrescante, e ilusionada espero el devenir de sus aventuras.


Carpe diem. Que las Musas os sigan esperando.

 

 

 

 

fran9b
fran9b el 09-07-2017 a las 13:21:34

Riera2 escribió:

 

Ocultábase Febo tras el rojizo horizonte, cuando hidalgo y escudero dejaron atrás la yerma tierra, para tomar una trocha en la humbría del bosque, buscando lugar donde pudieran aposentar sus muy maltrechos cuerpos, agotados por la larga jornada de camino.  Encontraron al poco un paraje frondoso, junto a un fresco arroyo, y en él una higuera silvestre cuyos frutos hicieron las delicias de Sancho.

 

 –“Huélgate de catarlos, Sancho amigo, que bien se que el buen yantar te alegra, y deja para mi ese trozo de queso que aun reposa en tus vacías alforjas, que como caballero andante, mi sustento debe ser frugal; que no es bienquisto en el oficio de las armas, aquel que a la gula se entregare”

 

- “No seré yo, quien a vuesa merced incite a cometer tal pecado, que amén de nuestras escasas provisiones, como escudero, no soy obligado de guardar tales reglas, y mis tripas, carentes de nobleza, pujan ya por albergar cualquier cosa comible”

 

-“Con todo, Sancho, mi consejo es que no gustes en exceso de esos higos, no vaya a acaecerte otro dolor de tripas, como el que te hizo descomer con gran priesa, aquellas uvas que tomaste prestadas de las viñas de Almagro”

 

“Malhayan las uvas de Almagro, mi señor Don Quijote, que tan grande fue la priesa, que no hube tiempo de quitar los calzones, y dejé en sus costuras un presente dellas, que me acompañó, para mi desgracia, hasta poder lavallos”

 

“Para tu desgracia y la de mis narices, que también sufrieron de sus hedores”

 

Acabó de caer la tarde, en estos circunloquios. Sancho puso a pastar a Rocinante y Rucio, y todos buscaron un lugar do posar sus cuerpos, quedando dormidos al punto, pues que no hay mejor melecina para el sueño que el cansancio.

 

 

 

 

 

Amaneció brumoso, y tras dar buena cuenta de otros higos, y guardar otros muchos en las alforjas, Sancho enjaezó a Rocinante y ayudó a montar a Don Quijote, emprendiendo de nuevo el camino.

 

Apenas cabalgada una legua, toparon con un mozo en la vereda, sentado en una piedra, que ocupaba su ocio arrojando guijarros contra un mojón vecino, que señalaba el desvío del camino hacia Toledo.

 

No bien les hubo visto, cuando levantose con presteza, dirigiéndose a ellos con estas palabras:

 

-“ Bien hallados sean vuesas mercedes, que tiempo ha que aguardaba el paso de gentes de bien, para hacer el camino en compañía, que es sabido que por estos parajes abundan los bandidos, y no quisiera ser víctima dellos”

 

-“No ha de preocuparse por tal cosa – respondió Don Quijote – que profeso el ejercicio de las armas, y obligado estoy a defender con ellas a cualquiera que haya necesidad de la fuerza de mi brazo”

 

-“ ¿Y cual es vuestro glorioso nombre?” – preguntó el mozo, que frisaba en unos veinte años, y por la guisa de los viajeros, no pudo retener una sonrisa.

 

-“Soy conocido por el Caballero de la Triste Figura, y mi nombre de pila es Alonso Quijano, Don Quijote”

 

_”Si que es triste la figura que presentáis, mi señor Don Quijote, y de no conocer vuesas andanzas, no diera crédito a ellas, por lo escuálida de vuesa presencia”

 

-“¡¡ Voto a tal !!, que si ponéis en duda mi palabra os lo he de hacer pagar caro, deslenguado”

 

_”No ha sido tal mi intención, que se bien como en todas las Españas se os conoce por la fuerza de vueso brazo, y a ella apelo como protección en el camino”

 

 

 

 

 

-“Si así lo requerís, contad con ella, más moderad la lengua, que es ella quien a mayores duelos conduce, a quienes carecen de mesura en usarla”

 

-“No dudéis, mi señor Don Quijote, de que la mayor de las prudencias regirá mi palabra desde ahora, y permitid que me presente a vos. Mi nombre es Theodoro de Borgoña, y aunque nacido en el reino de Francia, pasé mi infancia en tierras de Madrid, sirviendo como paje, con mi hermano Lucas, en casa de los Alonso de Manzanares. Quiso el destino que quisiera mejorar mi suerte, sirviendo a los Mendoza de Chamartin, familia rival de los Alonso, desde su origen, y desoyendo los consejos de mi hermano, senté plaza de escudero con ellos, más mi suerte no fue la que esperaba, que al punto me enviaron a Sevilla, con el encargo de servir a los Sánchez de Pijuán, quienes haciendo flaco caso de mis merecimientos, acabaron dándome el puesto de porquero…”

 

-“¡¡ Alto ahí ¡! Señor escuderillo, decís que después de ser criado y educado, en la casa de los Alonso de Manzanares, traicionasteis vuesos orígenes para servir a sus enemigos… pues sabed que vuesa felonía no merece de mi otra cosa que desprecio, y que no sois digno de compartir camino con quien se precie de ser hombre de honor. Marchad con Dios o con el diablo, pero no esperéis de mi que os acoja o defienda, que de bien criado es ser agradecido con aquellos que os han hecho hombre”

 

Separaron Don Quijote y Sancho su camino del camino del mozo, tomando la carrera de Toledo, acompañados por las imprecaciones del francés, harto dolido en su interior por el desprecio sufrido, pero mostrando su soberbia en sus gritos…

 

_”Sancho amigo, nunca confíes en quien traiciona a quienes le favorecieron, que no hay mayor pecado que el que desagradece cuanto se ha hecho por él”

 

-“Moneda es esa de nuestro tiempo – respondió Sancho – en el que el oro y el afán por medrar, impera sobre el honor en las cunas más altas; que los pòbres como yo, apenas tenemos tiempo de pensar en otra cosa que en llenar la andorga cada día…”

 

 

 

Y así, hidalgo y escudero siguieron su camino en pos de la Ciudad Imperial de Toledo, en busca de nuevas aventuras…  

 

 

 

Gracias por ayudarnos a descansar con esta maravilla
Riera2
Riera2 el 09-07-2017 a las 13:50:18

Gracias a ti, querido Fran, por seguir leyendo mis desahogos quijotescos, más guiados por la mala leche que por amor a la literatura del siglo de oro.

Abrazazos.

Riera2
Riera2 el 09-07-2017 a las 14:13:26

arxetana escribió:

 "Ocultábase Febo tras el rojizo horizonte, cuando hidalgo y escudero dejaron atrás la yerma tierra, para tomar una trocha en la humbría del bosque, buscando lugar donde pudieran aposentar sus muy maltrechos cuerpos, agotados por la larga jornada de camino.  Encontraron al poco un paraje frondoso, junto a un fresco arroyo, y en él una higuera silvestre cuyos frutos hicieron las delicias de Sancho."


Mi señor Iulius, ya estaba a faltar vuestra narración sobre el osado hidalgo de La Mancha. Bien sabe vuesa merced que este relato, los precedentes, y esa lúcida rebeldía que os distingue, son la única razón para que esta servidora permanezca en el foro. Aun a sabiendas de que el Santo Oficio censura y clausura las misivas de todo aquel que disiente de sus dogmas.


Conosciendo vuesa destreza con la pluma, no cuestiono que aquesta traslación de D. Alonso supere en gracia y elocuencia a la del propio guerrero de Lepanto. Mi alborozo al leer el pasaje de los higos, da buena fe dello. Sepa mi señor que la higuera es portadora de buena fortuna, y suele salir indemne de las tropelías. Tal es así que viene a mi memoria la solitaria planta que salió airosa cuando derribaron unos fermosos baños públicos, solaz de mi infancia convertido hoy en baldío solar por obra y gracia del solapado Consistorio. Cerca de mi morada tengo, además, una higuera de buen porte, y si la ocasión lo propiciare, gustosamente os recogería algunos de sus frutos.


Asimismo encuentro asaz ingenioso el pasaje sobre Lucas y Theodoro, hermanos tan mal avenidos como lo fueran Rómulo y Remo en tiempos más lejanos. Tiempo ha leí una novella de aventuras sobre la escudería de Barcino, en la que un caballero competía contra su propio hermano, afiliado a la de Chamartín. Ya veis, mi señor, que la dura realidad siempre acaba ganándole la pugna a lo ficticio.


Me complace, pues, que vueso relato alegre el paso del estío como arroyo refrescante, e ilusionada espero el devenir de sus aventuras.


Carpe diem. Que las Musas os sigan esperando.

 

 

 

 

Con gran alborozo recibo vuesas nuevas, mi Señora Minerva, que sin vuesa presencia, aun arropado por aquestos amigos que nos restan, es para mi un erial este Foro que nos une.

Pláceme en grado sumo que os agradare la historia de los higos, y lamento que el malhadado Consistorio os privare del tal recuerdo de vuesa tierna infancia, que remembranzas hay más valiosas que el dinero, que tantas conciencias corrompe y tantos duelos acarrea a quienes no lo poseen, ni aun en piezas del más humilde cobre.

 Quiera el destino, que por mor de sus veleidades, algún día pudiere catar los frutos de esa frondosa higuera que citáis, y más empero, por venir de vuesas manos tal presente, que por saborear tan dulce fruto; y quiera también, que la buena dicha que ofrece tan ubérrimo árbol, os acompañe y os colme de ventura de por vida.

No así al fementido traidor a nuestros patrios blasones, que bien merece por su infame cudicia, que una higuera seca, tal que ocurriera a Judas Iscariote, sirva como límite de sus correrías.

De vos quedo devoto y fiel hasta la muerte, mi Señora Minerva.

 

SambaLeivinha
SambaLeivinha el 11-07-2017 a las 19:57:53

Julio, la de veces que hemos hablado de Ben Barek. De lo que me has contado y de lo que me contaba mi padre, de lo que he leído por ahí, incluidos algunos post maravillosos en este mismo foro, y el tema de su edad que parecía la fórmula de la Coca-Cola, que si unos dicen que nació en 1914 y otros en 1917... un misterio que salvo error u omisión parece haber acabado. Releyendo en las hemerotecas me he topado con una entrevista que le hicieron en 1976, coincidiendo con la trágica muerte de su hijo, abatido de un disparo en Burdeos al parecer por un asunto de celos. El propio periodista, lógicamente, le emplazó para hacerla cualquier otro día, pero Ben Barek, aún en su más profundo dolor, accedió. Poco a poco el tema del fútbol fue suavizando los duros comienzos y en un momento dado soltó la perla. Nunca mejor dicho lo de la "perla"... La Perle Noire.

Bueno mejor no me extiendo y te dejo el documento.

 

Riera2
Riera2 el 13-07-2017 a las 12:33:03

SambaLeivinha escribió:

Julio, la de veces que hemos hablado de Ben Barek. De lo que me has contado y de lo que me contaba mi padre, de lo que he leído por ahí, incluidos algunos post maravillosos en este mismo foro, y el tema de su edad que parecía la fórmula de la Coca-Cola, que si unos dicen que nació en 1914 y otros en 1917... un misterio que salvo error u omisión parece haber acabado. Releyendo en las hemerotecas me he topado con una entrevista que le hicieron en 1976, coincidiendo con la trágica muerte de su hijo, abatido de un disparo en Burdeos al parecer por un asunto de celos. El propio periodista, lógicamente, le emplazó para hacerla cualquier otro día, pero Ben Barek, aún en su más profundo dolor, accedió. Poco a poco el tema del fútbol fue suavizando los duros comienzos y en un momento dado soltó la perla. Nunca mejor dicho lo de la "perla"... La Perle Noire.

Bueno mejor no me extiendo y te dejo el documento.

 

Por desgracia no he podido abrir el documento, Domingo. Me valdría que me hicieras un sucinto resumen de él.

Abrazazos, crack.


 

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