Lo reflejamos en nuestra edición de ayer con grandes titulares: EL ATLETI, CAMPEÓN DE EUROPA. Era nuestro reconocimiento y encumbramiento particular a tres protagonistas de la brillante Eurocopa que España ganó el pasado domingo en Viena. Luis Aragonés, Armando Ufarte y, por supuesto, Fernando Torres dejaron su huella colchonera en este inolvidable Campeonato de Europa y ampliaron aún más si cabe la felicidad y el gozo de una grandísima parte de la afición española que se viste y siente en rojiblanco.
Miles y miles de aficionados atléticos estallaron de alegría al ver cómo el 'Niño' convertía en realidad lo que parecía imposible. El eco de su gol a Alemania vibró y retumbó en el Vicente Calderón como tantas y tantas tardes en las que el '9' resolvía situaciones inverosímiles sacando del tedio a la sufrida y fiel hinchada colchonera. Torres volvió a volar alto. Muy alto. Como en el Atlético, como en el Liverpool, pero esta vez con la camiseta de España.
Del extásis al extásis
El heredero de Marcelino tocó la gloria en Viena y, al fin, hizo coincidir a todos (críticos e incondicionales). Su reconocimiento fue unánime, pero faltaba el baño de multitudes que le esperaba en su regreso a Madrid.
Feliz, radiante, exultante con sus compañeros de Selección, Torres fue comprobando en su entrada triunfal a Madrid el cariño y honor que le rendían cientos de miles de seguidores de la 'roja' que abarrotaron las calles de la capital. El '9' no es de hielo, aunque a veces lo parezca, pero los sentimientos el pasado lunes por la tarde estaban a flor de piel. El de Fuenlabrada se vio de nuevo en Madrid, su cuna, su ciudad que ha dejado por el frío y lluvioso Liverpool donde también le veneran. Pero Torres pudo comprobar más que nunca la devoción de todos los aficionados, sobre todo los rojiblancos que con camisetas del Atleti y de la Selección se dejaban sentir por doquier coreando su nombre sin cesar. El 'Niño' se emocionó con esta respuesta tan especial: sonrió a todos y saludó levantando en alto la Copa de Europa.
No se sabe quién le entregó o cómo llegó una bandera del Atlético de Madrid hasta la parte delantera del autocar descapotable donde Torres se ubicaba, pero lo cierto es que el 'Niño' se la puso al lado y el delantero 'red' se sintió más colchonero que nunca. Resultó emocionante ver que entre las banderas que lucía el autocar (la española, la andaluza y la asturiana) estuviera la del Atleti. Sí, señor.
MD quiso sumarse al multitudinario homenaje a la Selección y a Fernando Torres, en particular.La redacción salió a la calle aprovechando que el recorrido de la Selección incluía María de Molina, lugar donde cada día nace este periódico. Fue inolvidable el breve, pero intenso encuentro con Torres, que nos reconoció. Al vernos desde lo alto, este rojiblanco de pro no se reprimió: cogió con fuerza la bandera del Atleti y la agitó. Un detallazo ¡Gracias Torres!