El equipo actual, que forma ya parte del organigrama del Atlético de Madrid, ha sido un equipo de luchadoras que merece el reconocimiento de todos.
El embrión de lo que ahora es el Atlético de Madrid féminas está en el Coslada C.F. Al desaparecer este equipo, su entrenadora, María Vargas, que actualmente lo es de nuestro equipo femenino, y la portera de aquél equipo desaparecido, Lola Romero, actualmente Presidenta del féminas, apoyadas por las 36 jugadoras pertenecientes al primer y segundo equipo, (las sub-16), de la sección femenina del Coslada que se quedaban en la calle, se dirigieron con toda la fe del mundo al Atlético de Madrid para que reiniciaran un equipo femenino.
De primeras tuvieron que vencer la resistencia en este club porque había tenido una mala experiencia con el anterior intento, el que se denominó Atlético Villa de Madrid, que tras ganar la Liga y por problemas económicos desapareció. Eso fué por 1989. Pero el tesón de Lola Romero y María Vargas consiguieron convencer a los responsables de la cantera rojiblanca, siendo entonces Víctor Parra el coordinador del fútbol base.
Y así en la temporada 2001/2002 se puso en marcha el Atlético Féminas. En aquellos primeros momenos la entidad madrileña no quería lanzarse a fondo con el equipo femenino. Les prestan parte del nombre, (Atlético Féminas, todavía no eran Atlético de Madrid Féminas), el escudo y la equipación oficial. En tonces Víctor Parra decía: "Nos hubiera gustado poder ayudarlas más, pero con la intervención judicial y el equipo en Segunda División no podemos hacer más, aunque esto es una prueba para ellas y si todo va bien en el futuro podríamos integrarlas en el organigrama del Atlético"
Entonces ellas mismas se buscaron el sponsor publicitario, y el Club que les permitió en el Polideportivo de Vicálvaro, entrenar dos veces por semana. Encima tuvieron que empezar de cero, por la normativa de la Federación, en Primera regional. La unión de todas las chicas fue determinante para sacar aquello adelante. Tengamos en cuenta que muchas de ellas se podrían haber quedado en otros equipos en categoría nacional. Querían hacer algo grande, incluído llegar a la superliga, la máxima categoría. cosa que conseguirían años mas tarde.
Poco a poco fueron ascendiendo peldaños hasta llegar a categorísa nacional. Por fin, ya estando en Liga nacional, en la temporada 2005/2006, creo que fué, hablo de memoria porque no he logrado encontrar el dato, el Atlético de Madrid integra el Atlético Féminas en el organigrama del Club convirtiéndose desde entonces en el Atlético de Madrid Femenino. Cuando al año siguiente se consigue ascender a la Superliga femenina, aquel sueño de María Vargas y Lola Romero, rodeadas de una treintena de jugadoras, se veía cumplido. Seis años de lucha, seis años de esfuerzos tenían su recompensa.
Este año es el segundo en la Superliga. En la primera temporada lograron clasificarse en un meritorio 8º puesto que les dió opción a jugar la copa de la Reina. En la presente marchan magníficamente y por qué no plantearse en poco tiempo la posibilidad de ganar el campeonato. Jugadoras del primer equipo y de las categorías inferiores son convocadas ya habitualmen te por las selecciones correspondientes. Y existen ahora mismo, además del primer equipo, otros cinco, además de otro en la categoría alevín y uno mas en la benjamín.
Es la historia de un equipo de intrépidas que se merecen todo el respeto y la admiración de los atléticos. Ojalá estas breves pinceladas hayan servido para que nunca mas se tome a chirigota a este grupo ejemplar de mujeres.