A golpe de Hemeroteca y corta-pega cronológicamente. Tituladlo como querais, por ejemplo, "Cuando el Manchester temía al Atleti". Merece la pena leerlo, aunque sea a ratos, tanto si se vivió, como si no.
Luis Aragonés: "Sé cómo se gana un campeonato"
V. J., - Madrid - 22/10/1991
El Atlético de Madrid afronta esta semana dos partidos que pueden decidir buena parte de su temporada. El equipo de Luis Aragonés se enfrenta mañana al Manchester United en la Recopa y el sábado al Barcelona en la Liga con la firmeza de sentirse líder solitario del campeonato. El técnico rojiblanco asegura que sus hombres están preparados para el reto. Luis también se siente fuerte. "Sé cómo se gana un campeonato", declara. La comunión entre presidente, técnico y jugadores, asegura, es la clave del éxito. Juanito, con molestias en la rodilla, es duda para el partido de mañana. Luis abroncó ayer en público a Pizo Gómez por esperar con los brazos en jarras un centro desde la esquina. "A ver si baja usted esos brazos y adopta postura de futbolista, que estamos jugando a fútbol", gritó el técnico. La anécdota refleja el empeño con que Aragonés afronta su nueva etapa al frente del equipo rojiblanco. La presión inherente al actual momento del equipo no es, sin embargo, una de las preocupaciones del técnico: "Yo estoy para soportar esa presión. Tengo el suficiente tiempo y la suficiente experiencia para que eso no afecte. He sido cocinero antes que fraile. Conozco todos los ambientes. He jugado la Copa de Europa, la de la UEFA, la Recopa. Sé cómo se gana un campeonatos".
Luis considera que el Manchester y el Barcelona son rivales inmejorables para calibrar el verdadero potencial de sus hombres. "El partido contra el Manchester es el que más me preocupa, el que me obsesiona. Es una preocupación constante para mí. Me pasé todo el domingo viendo vídeos, estudiando formas y maneras para ganar al Manchester y la verdad es que lo veo muy dificil"
Del análisis extrajo una conclusión primordial: es un rival que impone un ritmo terrible. "Tal vez su fútbol no sea de una calidad exquisita, pero la combinación de condición física, calidad y ritmo es formidable. Eso es lo que habrá que saber soportar", comentó. Miedo, señaló, ninguno. Preocupación, mucha: "Miedo no tengo, pero sí preocupación, lo que me obliga a hacer un trabajo más exhaustivo. El Atlético es un equipo que puede ganar a cualquiera a poco que se le inculque un espíritu vencedor".
Aspectos positivos
El once titular del Atlético sólo tiene dos jugadores nuevos con respecto a la temporada pasada, Soler y Moya. Para Aragonés, la diferencia es otra: "El equipo juega distinto porque hemos eliminado las cosas negativas del año pasado. El sistema ha cambiado totalmente. Jugamos mucho más adelantados, más de cara al gol. También damos más importancia al balón y presionamos más de lo que lo hacíamos antes. Pero lo verderamente importante es la compenetración que tengo con los jugadores". La actitud no intervencionista de Jesús Gil, presidente rojiblanco, es, según Aragonés, un, motivo de agradecimiento: "Yo, ante todo, soy un hombre agradecido. Por eso, se lo agradezco todo a Gil. Gracias a él he vuelto al Atlético de Madrid y, además, le agradezco el comportamiento que tiene conmigo, porque es tremendamente bueno, tremendamente natural y muy sincero, como yo".
Pese al ello, pese al buen momento del equipo, no hay lugar para la euforia: "Lanzar las campanas al vuelo tan pronto me parece una gran tontería. Lo importante es llegar al final de la Liga con posibilidades. Ser líderes es una anécdota.
Mientras tanto, la baja de Donato por sanción y los problemas fisicos de Juanito complican los preparativos para el encuentro ante el Manchester United. Juanito a vuelto a resentirse de una vieja dolencia en una de sus rodillas.
El Atlético recibe al Manchester
VICENTE JIMÉNEZ - Madrid - 23/10/1991
El Atlético de Madrid se enfrenta esta noche (21.00) al Manchester United, en partido de ida de los octavos de final de la Recopa de Europa de fútbol. El equipo de Alex Ferguson no será el mismo que disputa la Liga inglesa. El cupo de cuatro extranjeros fijado por la UEFA obligará al Manchester a improvisar una alineación de urgencia. Las preocupaciones de Luis Aragonés, el técnico rojiblanco, son la baja de Donato por sanción y las molestias que Juanito sufre en la rodilla. Al cierre de esta edición se desconocía si La 2 de TVE ofrecería el encuentro en directo [más información sobre el conflicto en página 64].
"Tengo dos grandes problemas: el Atlético, un conjunto impresionante que sólo ha encajado un gol, y mi equipo. El cupo de extranjeros me impide alinear a los hombres habituales [la UEFA considera ahora como extranjeros a los jugadores de una federación diferente, caso que se aplica en este caso, y por tratarse de un club inglés, a los jugadores galeses, escoceses e irlandeses]. No sé qué hacer todavía. Tan sólo puedo asegurar que impondremos nuestro estilo. Nunca jugamos en función del rival", declaró Alex Ferguson nada más aterrizar en Madrid. Para corroborar sus palabras, avanzó un aspecto importante: "No someteré a Schuster a un marcaje especial".El técnico escocés, de 49 años, destacó una diferencia importante con respecto a su anterior enfrentamiento con un equipo español. Fue contra el Barcelona, en la última final de la Recopa. "En aquella ocasión jugamos en un terreno neutral. Las aficiones estaban igualadas. Mañana [por hoy] lo haremos en un terreno de juego en el que el 99% de los hinchas serán del Atlético", comentó. El cargo en taquilla para el partido asciende a 200 millones. Al cierre de esta edición el club llevaba recaudados unos 90.
No fue la citada la única diferencia comentada por Ferguson: "Este año somos más fuertes. Contamos, por ejemplo, con un portero como el danés Schmeichel, que es fantástico". Ferguson acude al Manzanares con tan sólo 11 ingleses disponibles, según informa Graham Turner. Las ausencias definitivas por lesión de los. extremos Lee Sharpe y Danny Wallace y del portero Gary Walsh le privan de tres ingleses. El defensa mundialista Paul Parker y el comodín Mike Phelan no afrontan el duelo en plenitud de condiciones. El segundo se ha perdido dos partidos a causa de una fuerte contusión en las costillas. El primero, el teórico marcador de Futre, lo pasó peor: seis semanas y nueve partidos perdidos por culpa de una lesión de abductores.
Las dificultades a la hora de confeccionar un once con siete ingleses obligan a Ferguson a sentar a cinco hombres inexpertos en el banquillo de los suplentes. Por este motivo, la expedición roja incluye a jugadores inéditos, como el portero Ian Wilkinson, el centrocampista Paul Wratten, de 20 años, que ha aparecido dos veces como sustituto en los dos últimos años, o Paul Sixmith, un centrocampista de 20 años absolutamente inédito en el primer equipo. Dado que el portero danés Peter Schmeichel el escocés Brian McCIair y el galés Mark Hughes son prácticamente intocables, Ferguson sólo puede incluir a un extranjero adicional en su equipo titular. El irlandés 1rwin es el favorito.
El objetivo de Ferguson es el habitual gol en campo contrario: "Si lo conseguimos, habremos dado un paso importante en la resolución de la eliminatoria". Del mismo parecer fue el veterano Brian Robson, uno de los hombres más importantes del Manchester. De su clase dan buena fe las palabras de Bobby Robson, ex seleccionador inglés de fútbol y actual técnico del PSV Eindhoven, en las jornadas previas al Mundial de México 86: "Sin Robson, el equipo no sería capaz ni de llegar al aeropuerto de Heathrow".
"Ojalá no nos hubiéramos enfrentado con el Atlético hasta la final. No nos apetece un rival tan fuerte ahora. Los equipos españoles no son fáciles, ya lo comprobamos con el Barcelona", comentó Robson. "El Atlético nos ha impresionado por televisión. Es el peor equipo que nos ha tocado desde el Barcelona, pero no nos ha atemorizado. Venimos a ganar y vamos a atacar, a imponer el estilo inglés", comentó el centrocampista Webb. El guardameta Schmeichel añadió: "Schuster, Futre, Abel, el portero con el récord mundial de imbatibilidad... La verdad es que es el rival que no queríamos".
Juego por las bandas
El juego por las bandas se ha convertido en la obsesión de Luis Aragonés, según informa José Miguélez. "Ellos se cierran muy bien. Si entramos por la banda, bien con desdoblamientos de los laterales, bien con cambios de juego, tendremos muchas posibilidades de ganar porque es su punto débil, por donde dejan huecos. Si lo hacemos por el centro o por arriba, sería una barbaridad", afirmó.
Hay varias circunstancias del juego inglés que preocupan al técnico. "Sus patadas a los tobillos. Su eficacia en las jugadas a balón parado, y no sólo por tener dos o tres torres que van bien por arriba, sino porque sus compañeros les preparan con bloqueos el remate", comentó.
Los jugadores vieron en vídeo el encuentro entre el Manchester United y el Liverpool. "Son más altos y más fuertes. Por eso, debernos aprovechar nuestra habilidad", dijo Moya.
Alineaciones probables:
Atlético de Madrid: Abel; Ferreira, Juanito, Solozábal; Tomás, Vizcaíno, Schuster, Soler; Futre, Manolo y Moya.
Manchester United: Schmeichel; Parker, Bruce, Pallister; Irwin; Ince, Robson, Webb, Phelal; Hughes y McCIair.
Árbitro: Heynemann (Alemania).
Ferguson: ''No me explico lo que ha ocurrido"
GRAHAM TURNER - Madrid - 24/10/1991
La expedición del Manchester United no pudo digerir la goleada que le endosó ayer el Atlético de Madrid. Los dos goles al final del encuentro, además, fueron un auténtico mazazo. Al menos esa es la impresión que dieron tanto su entrenador, Alex Ferguson, como sus jugadores, que se negaron a realizar declaración alguna a los medios de comunicación españoles presentes en la sala de prensa al término del encuentro.El técnico sí atendió, aunque brevemente, a los periodistas de su país. Su resumen del encuentro fue así de conciso. "No me explico lo que ha ocurrido", señaló. También tuvo oportunidad para criticar la actuación del colegiado alemán Dernd Heynemann, que en su opinión perjudicó a su equipo: "No puedo estar de acuerdo con este arbitraje", añadió.
Con todo, el técnico británico no quiere dar por perdida la eliminatoria aunque, eso sí, reconoce que su equipo lo va a tener muy complicado para conseguir dejar en la cuneta al Atlético de Madrid, equipo que ya le había sorprendido gratamente, en el encuentro de la pasada jornada liguera ante el Oviedo, que presencio en directo. "Habrá que trabajar mucho en Old Trafford", comentó .
Cuando Alex Ferguson terminó de dialogar con los enviados especiales desplazados desde las islas británicas, Antonio D. Olano, jefe de prensa del Atlético de Madrid, se acercó a él para solicitarle su presencia en la clásica conferencia de prensa posterior a los encuentros. Sin embargo, ante la sorpresa generalizada de los presentes, el entrenador del Manchester United se negó en rotundo a acceder a ella. "No tengo más que decir. Ya he hablado con quien tenía que hablar" fue la explicación que dio para justificar su incomparecencia y así se lo transmitió Olano a los periodistas que esperaban y a la traductora contratada por el club.
Cuando el gigante Pallister, el veterano Robson o el ex barcelonista Hughes salieron de los vestuarios, lo hicieron con la cabeza agachada y tampoco quisieron hacer ningún comentario sobre el partido.
El Atlético sacó petróleo de un partido difícil
SANTIAGO SEGUROLA - Madrid - 24/10/1991
El Atlético de Madrid sacó petróleo de un partido muy complicado, lleno de matices tácticos. El Manchester fue muy inglés, con su defensa lineal, la presión contundente y la aspereza con la pelota. El Atlético manejó el partido como se espera de un equipo de Luis: paciencia, buen orden y excelente vista para cazar las oportunidades. Tuvo cuatro y marcó tres. El margen deja a los rojiblancos con un gran colchón de seguridad para afrontar el chaparrón de Old Trafford.Las trazas del partido invitaban a una eliminatoria caliente. Había marcado el Atlético, pero el Manchester mantenía intacto su estilo. Era un juego seco, primario en algunos aspectos, muy físico. No era ninguna novedad lo que proponía Ferguson con sus cuatro defensas en raya, el ataque fuerte al balón, la cobertura de los huecos en la presión, el dinamismo en el juego. Inglaterra es así. Todos los saben, pero siempre es difícil resolver la vieja ecuación que plantean sus escuadras.
El Atlético de Madrid vivió momentos muy malos. Hubo un trecho en la primera parte que pareció fatal para los rojiblancos. Bien plantado en la cancha, con un abierto apetito por el balón, el Manchester controló el encuentro con comodidad. Le faltaba un buen criterio con el balón. Tampoco es noticia. Si algo distingue a los británicos es su falta de sutileza con la pelota.
Con todas sus problemas, el Atlético no se descompuso. Luis contestó a los ingleses con una línea defensiva muy adelantada Ninguno entre los defensas rojiblancos perdió la orientación y la estrategia funcionó. El Manchester se atascó después de caer en varios fueras de juego.
Todo cambió cuando el Atlético encontró el agujero inglés. Estaba en la banda izquierda del Manchester, donde Irwin y Paul Ince comenzaban a desordenarse. Schuster, que había estado perdido entre sus defensas, olió la pieza y comenzó a perforar por allí. Un par de jugadas de tanteo abrieron la fisura en una defensa que hasta entonces parecía impermeable. En la tercera, Schuster abrió la caja. Con Irwin descolocado, el centrocampista rojiblanco dirigió la pelota hacia Futre, que progresó en diagonal hacia el poste izquierdo. Era uno de esos mano a mano que suelen dejar en mal lugar al portugués. Sin embargo, se encontró ante un error muy serio del portero. Futre es zurdo y penetraba por la derecha. En estas situaciones, el catón obliga a tapar el palo corto y obligar a un pase retrasado. Eso lo hace un portero decente. Schmeichel, no Schmeichel se echó hacia la derecha y luego invitó a Futre a marcar. El portugués sólo tuvo que pasar la pelota a la red, por el palo corto. El gol desequilibró al Manchester.
La segunda parte repitió el discurso del primer periodo. El Atlético se sintió dominado y el Manchester estuvo cómodo con su sistema de juego. Schuster perdió gas, la peor noticia para su equipo, que perdió fluidez en el tráfico de la pelota. Al Manchester le mataba su escaso instinto con el balón. El control era suyo, pero el cuero se rebelaba ante la rudeza de jugadores como Bruce o McCIair. Sólo el gran Bryan Robson oxigenaba el juego, pero era insuficiente. Sólo lanzó una vez con extraordinario peligro a puerta, un centro de Parker que McCIair peinó al poste, ante el suspiro general. La jugada marcó el final inglés.
La defensa de Luis mantuvo el tipo y más que nadie Vizcaíno, que ofreció un partido memorable. Quedaba por saber el tamaño de la renta. El Atlético estaba cansado; el Manchester se desarmaba. Y de repente, estalló la traca. Fueron dos contras, como cabe suponer en un equipo de Luis. En la primera, Tomás encontró a Futre, que se vio de nuevo ante Schmaichel. Le quebró y marcó. Luego, Manolo dejó al portero por los suelos. Un tiro a media altura fue rechazado como un infantil por el tal Schmaichel. En lugar de enviar hacia un lado, devolvió de frente, para Manolo, que machacó. La grada era una fiesta. El fantasma de una noche terrible en Old Trafford se había desvanecido en un minuto.
Futre: "Ya estaba harto de fallar ocasiones"
JOSÉ MIGUELEZ - Madrid - 24/10/1991
Los jugadores del Atlético de Madrid reflejaban la euforia por la victoria, pero no querían dar por resuelta la eliminatoria. "La vuelta será terrible. Todavía no hemos pasado ni mucho menos", dijo Futre, autor de los dos primeros goles del conjunto rojiblanco. El portugués destacó su labor personal: "Ha sido mi mejor partido internacional con el Atlético. He marcado dos goles muy importantes y de cara al futuro me dará confianza. Ya estaba harto de fallar ocasiones delante del portero. La gente estaba como loca. No cabe duda de que estamos en racha. Este partido influirá en mi decisión de aceptar la oferta de Gil".Manolo, el otro goleador, fue el más optimista de los rojiblancos: "Me daba por satisfecho con el 1-0, así que imaginaros ahora. Hay que jugar allí todavía, pero en un 90% la eliminatoria está a nuestro favor. Ganar al actual campeón de la Recopa por 3-0 es meritorio. Ha sido una victoria histórica para el club".
Luis, satisfecho
Luis Aragonés, técnico del Atlético, resaltó el buen trabajo de su equipo. "El resultado es buenísimo. En líneas generales hemos sido superiores a los ingleses, aunque en los dos últimos goles hemos tenido tal vez algo de fortuna. Pero vinieron precedidos de dos extraordinarios contragolpes".
El entrenador rojiblanco analizó las claves del encuentro: "Hemos superado de manera brillante la presión del Manchester en el centro del campo y le hemos podido marcar dos goles en seis minutos. Golear al conjunto inglés es realmente difícil y ahí están sus datos en la Liga. Nosotros lo hemos conseguido".
Luis reconoció que en algunos momentos del encuentro temió por el resultado. "En un partido siempre hay que temer la derrota. De hecho ellos han rematado una vez al palo. Pero hemos sido mejores, En fútbol es difícil hablar, pero creo que este resultado puede ser suficiente".
Miguel Soler, que había declarado antes del encuentro que un 1 -0 sería un buen resultado para ellos, después, pese al 3-91 se mostró más cauto: "No está todo resuelto. No nos podernos fiar y menos yo, que tengo la experiencia de aquella final de la Copa de la UEFA con el Español que los alemanes nos remontaron. Old Trafford va a ser un infierno y va costar aguantar". Soler, por último, dijo que los ingleses le sorprendieron: "No ha sido nada fácil, porque ellos han jugado de una manera distinta a la que habíamos visto por vídeo. Hoy han bajado el balón, han jugado más la pelota, han sido un equipo más europeo que británico. Pero aún así hemos podido con ellos. Hemos sabido aprovechar nuestras pocas ocasiones".
El Atlético teme al árbitro y la presión ambiental
V. JIMÉNEZ. ENV. ESPECIAL, Manchester - 06/11/1991
La temible presión ambiental de Old Trafford, el árbitro y la actitud suicida del rival son, según Luis Aragonés, el entrenador del Atlético de Madrid, las principales amenazas que su equipo deberá afrontar hoy (21.00, televisiones autonómicas) en el partido de vuelta de la segunda eliminatoria de la Recopa. Un millón de pesetas aguarda a cada jugador rojiblanco -100.000 pesetas a cada rival- si hace bueno el 3-0 de la ida y consuma la que sería su mejor actuación en Europa desde que Jesús Gil es su presidente. "Hundidos, sí; pero no muertos" asegura la prensa local, que habla de "duelo de gigantes".
"Me preocupa mucho el árbitro [Goethals]. Es belga, blandito y muy casero. Espero que sepa cortar el juego duro del Manchester porque lo habrá. Para mí, el clásico tackle inglés es simplemente una patada como una casa al tobillo". Así de claro se expresó ayer Luis en un improvisado diálogo en el pasillo del avión que trasladó al Atlético a Manchester. La presión ambiental será, según los protagonistas, decisiva."El Manchester se transforma cuando juega en su casa. El ánimo de su afición le estimula; sobre todo, cuando es preciso marcar cuatro goles. Por ello, la presión no me preocupa tanto por lo que pueda afectar a mis hombres como por lo que pueda ayudar al rival. La gente está muy cerca del campo y las porterías, rodeadas de hooligans... Será muy difícil", comentó el entrenador rojiblanco. El alemán Schuster, que en 1984 ya conoció el infierno de Old Trafford. con el Barcelona, corroboró la opinión: "Yo sé lo que es llegar con un 2-0 a favor y salir eliminado. El fútbol inglés es duro, pero noble. No es como el suramericano. Si queremos salir adelante, no podemos limitarnos a defendernos".
La historia recoge varias remontadas soberbias por parte del Manchester. Una de ellas, ya comentada, fue contra el Barcelona en la Recopa. Casi otra, contra Oporto en 1978 (4-0 en la ida y 5-2 en la vuelta), por lo que el equipo inglés no superó la eliminatoria. Destaca también la lograda en 1964 frente al Tottenham (2-0 y 4-1). El Atlético, sin embargo, también tiene algo que decir en esta cuestión. El equipo rojiblanco sólo ha recibido cuatro goles o rnás en Europa en contadas ocasiones: ante el Tottenham, en la final de la Recopa 1962-63 (5-1); ante el Spartak de Moscú, en la Recopa de 1972-1973 (3-4); ante el Bayern Múnich, en la segunda final de la Copa de Europa de 1973-74 (4-0), y ante el Boavista, en la Copa de la UEFA 1981-82 (4-1).
Contragolpe
Aseguró Luis que sus hombres alcanzarán la siguiente ronda gracias al contragolpe, el gran sello personal del Atlético: "El Manchester va a ir al suicidio en busca de los cuatro goles. Nosotros, al contragolpe. Sin prisas, controlando el balón. Estoy convencido de que vamos a ganar". Para ello podrá contar con Vizcaíno, ya recuperado de su lesión, y con Donato, una vez cumplida su sanción. La obsesión del técnico es frenar el juego aéreo -"contra el 1,93 de Pallister poco puede hacer el 1,83 de mis defensas"- y cerrar las bandas para impedir la llegada de balones laterales. "No les queda más remedio que presionar como locos. Esto va a ser muy complicado".
La famosa pelota inglesa, más pequeña y ligera que la utilizada en la Liga española, también mereció ayer la atención del técnico:
"Se han comprometido a utilizar el Adidas Etrusco. Si no es así, tendremos problemas". Luis se despidió con una alusión a Johan Cruyff, el preparador del Barcelona, y sus acusaciones sobre un supuesto trato arbitral de favor hacia el Atlético: "Son tonterías. Sólo quiere vender un burro".
Los problemas de Alex Ferguson, el entrenador del Manchester, son de otra índole. El escocés vuelve a toparse con el cupo de cuatro extranjeros impuesto por la UEFA, lo que le obligará a improvisar un equipo inicial distinto al de la Liga inglesa. Ferguson está dispuesto a prescindir del titubeante portero danés Schmeichel en favor de Walsh, lo que le permitiría dedicar una de las plazas de extranjero al soviético KancheIskis o al galés Giggs, junto a los también galeses Hughes y Blackmore y al escocés McCIair. El gigantesco central Pallister es su gran duda.
El Atlético sólo abandonó ayer su concentración en Motrann, a unos 35 kilómetros de Manchester, para entrenarse por la noche en Old Trafford. A la sesión no asistió, en contra de lo previsto, Gil, llegado desde París para el partido.
Por otro lado, un número indeterminado de miembros del Frente Atlético, grupo de ultras rojiblancos, estará presente en el estadio. Diez de ellos -llegaron junto al equipo y el resto tiene pensado hacerlo en las horas previas desde Londres. Por esta razón, dos- agentes de seguridad, el delegado gubernativo en el Vicente Calderón, el comisario Julio Moreta y un representante del Grupo de Intervención de Madrid acompañaron a la expedición para colaborar con las fuerzas de seguridad locales en la prevención de incidentes violentos entre los hinchas.
Alineaciones probables:
Manchester United: Walsh; Parker, Bruce, Pallister, Blackmore; Phelan, Robson, Webb, Kanchelskis; Hughes y McCIair.
Atlético de Madrid: Abel; Tomás, Ferreira, Juanito, Solozábal, Soler (o Toni); Manolo, Vizcaíno, Donato, Schuster; Futre.
Árbitro: Goethals (Bélgica).
Las compras del "toro furioso"
V. J. - Manchester - 07/11/1991
"Qué tacaños, no le han hecho ni un triste regalo", lamentó con marcado acento andaluz uno de los cuatro miembros de la escolta de Jesús Gil, alcalde de Marbella y presidente del Atlético de Madrid, mientras sostenía con evidente esfuerzo una inmensa bolsa de High Mighty, una de las más lujosas tiendas de ropa que pueblan los alrededores de la plaza Piccadilly, en el centro de Manchester. La bolsa contenía alguno de los seis trajes, dos gabardinas, 12 calzoncillos, cuatro pares de zapatos, una chaqueta de pana y un esmoquin que Gil compró en el citado establecimiento para solaz del dueño, quien, sin embargo, no tuvo el detalle de regalarle un triste pañuelo, como bien recordó el esforzado guardaespaldas.
Gil, que explicó en el hall del hotel Piccadilly que había llegado a Manchester desde París a bordo de un avión privado con bañera de oro, no pasó desapercibido en la zona comercial de la ciudad. No sólo por el visible grupo de solícitas personas que lo acompañaron, sino también porque el Manchester Evening News, publicación local de gran difusión, le había dedicado una páginaentera bajo el título: "El toro furioso que no se detiene ante nada".
No se sabe si por temor o admiración al personaje, el caso es que Gil agotó en un par de visitas a almacenes todas las fotos firmadas que llevaba. Su esposa también llamó la atención, aunque menos. El abrigo de pieles que lució no fue del agrado de algunos transeúntes que, al igual que una inmensa mayoría de la población inglesa, vive con gran sensibilidad el exterminio de especies animales por el valor de su piel.
La mujer de Gil, acompañada de varias amigas, no pudo seguir el trote de su marido por las céntricas calles de la ciudad, por lo que se despistó. Cuando llegó al mediodía al hotel, su esposo ya se había ido a comer con los directivos del Manchester. "Vaya, con las prisas ni siquiera he podido comprar nada", lamentó.
Lección impecable del Atlético en Old Trafford
VICENTE JIMÉNEZ ENV. ESPECIAL, Manchester - 07/11/1991
Schuster igualó un gol de Hughes en un partido dominado por el conjunto rojiblanco
El Atlético despachó al actual campeón de la Recopa de Europa, el Manchester United. Dicho así suena imponente. Si se añade que fue en Old Trafford, uno de los santuarios de la mitología futbolística mundial, pues soberbio. Ahora bien, si además se especifica que el trabajo fue impecable, generoso y concienzudo, vale afirmar, sin temor a la exageración, que el club rojiblanco vivió ayer una de las jornadas más intensas de su historia, una de esas noches que la grada del Manzanares recordará con el pecho henchido y la voz gruesa.
Así se recordará, porque así fue, por más que el encuentro ofreciera un marcador rácano (1-1) y un espectáculo más emotivo que real. Del encuentro de dos estilos sobrevivió el que predica un trato más amable con el balón. Es un detalle saludable. Quedaron en la cuneta otros valores, los propios del fútbol inglés, como la nobleza, lo que siempre es una mala noticia. Son cosas que pasan. Anoche, el que pasó fue, y con avales para enderezar su atormentada historia reciente en Europa, el Atlético.Aragonés y Ferguson, los técnicos en contienda, edificaron tan intenso desafío desde dos filosofías distintas, pero igual de ambiciosas, lo que dice mucho de este par de estrategas. El Manchester recurrió a los aspectos más emotivos y aguerridos de este deporte, como son un ambiente explosivo y una entrega sin límites, exenta de decoración. La vida, o la pierna -en fútbol es lo mismo- en cada balón. Así de simple. Así de hermoso.
Para ello, el United buscó encerrar el partido en el espacio de terreno del Atlético. Allí donde no hay espacio para acomodar la pelota, la brújula queda en manos del que más empuja, del que más corre, del que más salta y, en definitiva, del que más se la juega. Con esto y cuatro o cinco hombres en punta, el camino hacia la remontada es posible. El Atlético lanzó otra propuesta. Como la gesta ya quedó escrita en el Calderón, buscó el balón, cuestión que los ingleses menos dominan. De esta manera, Luis puso el cuello al situar a Moya, Futre y Manolo adelantados, decisión que, de entrada, se antojaba un tanto chulesca. Los ingleses murieron por cada metro. Los españoles, por coser el balón a sus botas.
Como se preveía, el Manchester sacó el rodillo y planchó al Atlético en los minutos iniciales. Encorajinados por la grada, los de rojo giraron la bota hacia el área rojiblanca, espacio plagado de codazos, patadones y demás tarascadas, en el que sonaron terroríficos chasquidos. Hubo un beneficiado claro de tan áspero arranque, el Manchester, que logró su gol en el cuarto minuto de partido. El tanto fue impresionante. Mientras el balón de Robson buscaba el área en una preciosa parábola, seis, siete, ocho o más cabezas vestidas de rojo despegaron en su busca. Tremendo. El premio fue para la de Hughes, la más gorda y dura de todas.
Manosear el balón
La traca inicial del Manchester no tuvo, sin embargo, continuidad. Más dotado técnicamente, el Atlético comenzó a manosear el balón y a abrirlo en busca de Futre, jugador de discutible resolución, pero que, como mínimo, garantiza un kilo de oxígeno y obliga al repliegue del rival. Agua en el desierto es lo que vale el portugués en momentos así. Lo cierto es que bien pronto comenzaron a verse las carencias defensivas del Manchester, fruto de la ausencia de Pallister y del espíritu suicida que Ferguson dedicó al encuentro. Así, Futre (m. 24), Manolo (m. 37) y Moya (m. 40) pudieron echar el cierre al partido de haber tenido algo más de tino.
La segunda mitad desvió el duelo a unos momentos de tremenda suciedad. Cuatro tarjetas mostró el árbitro en apenas cinco minutos. Cobraron más los rojiblancos, pues la premura de tiempo cargó de tornillería las botas de los ingleses. Fue un arrebato innecesario, pues el partido y la eliminatoria estaban ya en las maletas del Atlético. Ferguson, quemó la poca cera que le quedaba y sacó de la enfermería al contuso Pallister, en busca de algún milagro llegado del cielo en forma de balón.
Pero lo único que cayó fue lluvia y el pobre de Abel, que en uno de sus vuelos aterrizó con tan mala fortuna que dio con su compañero Donato y quedó conmocionado.
La ausencia del bregado portero no alteró el partido. Primero, porque Diego cumplió con solvencia -detuvo con agilidad un disparo de Giggs y otro de McCIair cargados de cicuta-, y segundo, porque Schuster se había encargado de lacrar la eliminatoria unos minutos antes con uno de sus habituales trancazos en saque de falta.
El empate fundió los plomos de Old Trafford, que sin cánticos es un estadio hermoso, pero triste, y vació las piernas de los jugadores ingleses, perdidos ya sin método ni adrenalina. Se quedó sin fútbol europeo tan sagrado recinto y, tras el abrazo sincero de los jugadores, otros cantos recorrieron el césped mientras las gradas se vaciaban. Decían "campeones, campeones", pero en español.