Soy porque soy, porque nací así y porque me enseñó mi padre a diferenciar lo bueno y lo malo, lo que es para sentir y llevar dentro y lo que es presumir y cambiarte de equipo cuando te conviene el resultado, lo verdadero de lo falso, el fútbol y la pasión por un equipo... en fin todo eso que me hace llenarme de orgullo colchonero y ser cada día más a muerte del Atleti.