He estado en 8 finales ya, y la verdad es que es lo máximo, para bien y para mal, vivir el partido desde por la mañana, viajar, quedarte completamente afónico de gritar, cantar, llorar de alegría y de pena, compartir con todos los nuestros el éxito ó el fracaso... es lo más. Tres en el cuerna, dos en la romareda, en sevilla, valencia, Lyon... y bueno, la liga en el calderón... joer que recuerdos, a ver si se repite pronto.