La Columna de Ivar Matusevich: ¿Hasta dónde puede llegar el Atleti?
Con la plantilla casi cerrada, a no se que ocurra una sorpresa mayúscula, el Atlético de Madrid se prepara para afrontar una temporada apasionante y tremendamente complicada. ¿Dónde está el techo de las exigencias? Aquí lo pensamos entre todos.

El Atlético de Madrid comandado por Javier Aguirre ya está preparando lo que se avecina con la imperiosa necesidad de ganar un título y de jugar bien, ecuación imprescindible para conquistar el éxito, y si no, que se lo preguntan a Luis Aragonés y su extraordinaria España.
Los Colchoneros se han reforzado con seriedad en el apartado que más falta le hacía, una vez sacadas las conclusiones de la pasada temporada, en donde el equipo quedó cuarto en una Liga que, excepcionalmente, no contó con dos grandes equipos, el Valencia y el Sevilla, en la pelea, palmo a palmo, por un puesto de Champions, aunque los sevillistas terminaron asustando y mucho a los rojiblancos.
Pero no volverá a ocurrir y, si como parece, el Valencia no vende a pesar de su incuestionable déficit económico, los de Emery serán un rival más que complicado con una dupla ofensiva de alto vuelo nacional e internacional. Villa y Silva son dos cracks y tirarán del carro si, finalmente, se quedan en el equipo ché, algo que se antoja, a estas alturas, más que probable.
Más de lo mismo para el Sevilla que, a pesar del año dramático que vivió, le faltó una uña para dar caza a los de Aguirre. Debemos seguir sospechando, dados los antecedentes de Monchi, que los de Nervión estarán en la pelea con solvencia y jerarquía. El Barcelona, por muy mal que esté, será protagonista, el Villarreal no tiene que demostrar nada a nadie y se espera lo mejor de él y el Real Madrid es el campeón. Todo dicho.
Seis equipos que pelearán por los puestos de vanguardia y entre los que el Atleti deberá demostrar que es mejor, jugando de tú a tú -veremos si Aguirre se atreve- y ganando, al menos, uno de los dos partidos que deba jugar contra sus rivales directos. Y para ganar, salvo milagro, hay que jugar mejor. ¿Qué propondrá Javier Aguirre para imponerse a sus 'enemigos' ocasionales?
Viendo los refuerzos, el Atleti, hoy mismo podría salir al campo con el siguiente once: Coupet; Heitinga, Ujfalusi, Pablo/Perea y Antonio; Assunçao, Raúl García, Maxi y Simao; Forlán y Agüero. Sin duda un buen equipo, más fuerte, pero que seguirá jugando a lo mismo, con otros protagonistas que pueden dar más solvencia atrás, pero que, de mitad de campo hacia adelante, seguirá rezando a los 'héroes' rioplatenses -que ningún uruguayo sienta jamás que menosprecio a Forlán, porque para mí es un fenómeno-.
¿Cuál es el problema? Que el circuito futbolístico entre la medular y los atacantes se antoja muy largo y débil. Es cierto que si Assunçao es la mitad de Makelele, Raúl se soltará mucho más y jugará más cerca del área para dar, con su gran remate, una opción más de gol. Debe ser el año de Raúl García, siempre y cuando se sienta, defensivamente, respaldado: el ya mencionado Assunçao, Camacho y Motta -si se recupera- son opciones más que fiables. Perdón si no cito a Cleber, 'el intransferible', porque no dio señales de jerarquía ni de agallas como para ser el respaldo de nadie.
Pero falta y seguirá faltando, una vez tragado el 'sapo' de Silva -aún no digerido-, un 10, un enganche, un trescuartista, un regista o como quieran llamarlo. Uno, que en los últimos 30 metros entregue el balón a los puntas con mínimas opciones de marcar.
García Pitarch y Aguirre no parecen pensar lo mismo, aunque Cerezo, Gil, y la masa colchonera sí. Son los dos primeros los que deberán responsabilizarse de lo bueno y lo malo, y habrá que esperar los resultados para llegar a conclusiones definitivas. Eso sí, no pueden eludir la responsabilidad de que el Atleti está obligado a pelear por todo lo que juegue.
El techo de la Champions se antoja muy alto, pero si el Villarreal pudo con un equipo inferior -en ese momento-, por qué no el Atlético. Si comparas ese Subnmarino Amarillo que se hundió ante el Arsenal -dirán que por culpa de Román, algunos desmemoriados- y este Atleti, es muy fácil darse cuenta que es lo que se tiene y lo que falta.
Será una temporada larga y muy difícil, siempre y cuando se pase la previa de la Champions. En la Liga esperarán las gigantescas sombras de los equipos ya mencionados más algún tapado. La Copa del Rey es un buen objetivo, menor, pero objetivo que puede salvar una temporada y si no, pregúntenle al Valencia.
Lo que no podemos contestar es hasta dónde llegará el Atleti. Tiene plantilla para estar muy arriba si corrige el apartado defensivo y trabaja mucho mejor la estrategia. Pero el salto de calidad, el toque distintivo de un equipo que dependa del juego colectivo y no de la magia individual, no se asoma aún por el Calderón. El dichoso enganche de todos los años, ese tipo de jugador diferente que en un pase-gol te abra los partidos. Puede que sea una cuestión de gustos. Para mí es una necesidad y, además, imperiosa. Pónganle ustedes el nombre.
¿Hasta dónde puede aspira el Atleti en Champions, Liga y Copa del Rey? ¿Le falta algo al equipo o para ti ya está completo? Opina, discute, haz sentir tu forma de vivir nuestras pasiones: el fútbol y el fútbol.