La Columna de Ivar Matusevich: ¡El Glorioso, sí!El Atlético de Madrid festejó como si de una Liga se tratara y la afición se lo merece. Siempre, hasta en los peores años del Infierno, el aficionado Colchonero empujó al equipo hasta la felicidad de hoy.
Hasta Imperioso se paseó con orgullo por Neptuno. El triunfo trabajado ante el Deportivo, regaló al Atlético de Madrid el pasaje definitivo para el torneo de las luces de la temporada 2008-2009 y se festejó como si se hubiera ganado la Liga ante el Real Madrid.
Pero cuidado, el derecho a jugar las rondas previas de la Champions obliga a todo el club a trabajar a conciencia y formar un equipo que reduzca al mínimo la posibilidad de un resbalón que sería irrecuperable. No es cuestión de pesimismo sino de realidad. El Glorioso cumplió el mínimo objetivo planteado de terminar entre los cuatro primeros, no sin antes de dar señales de debilidad a lo largo de la competición nacional.
No entremos en el debate de si Aguirre debe seguir o no. El mexicano aguantó las críticas de la mayoría de la prensa deportiva española y fue resisitido por casi la mitad de los dirigentes rojiblancos. De allí su único agradecimiento a su familia y a los jugadores al consumar el objetivo que le habían pedido. Se lo notaba tenso al Vasco y con escasa alegría. No pasó facturas a nadie porque sabe que el rendimiento de su conjunto, a nivel colectivo, no es del agrado de mucha gente, de la que decide y de la que alienta, tan importantes unos como los otros.
Porque si alguien sostuvo al Atleti fue la afición, Sergio Agüero, Diego Forlán y alguno más, acercándonos peligrosamente al terreno del talento individual y no tanto, como el gustaría a Aguirre, al trabajo táctico y global del once madrileño.
Ahora se viene lo realmente complicado. Es obligación de Miguel Ángel Gil, Cerezo, Pitarch y Aguirre, si se queda, formar lo que no se tuvo hasta ahora. Una plantilla equilibrada y jerarquizada, que tienda a compensar los desequilibrios vistos en la corriente temporada. Esto quiere decir que es de imperiosa necesidad tener dos jugadores contrastados por puesto, no solamente en relación con el dibujo del entrenador, sino capaz de variar según rival y circunstancias de juego, porque la Champions es otra cosa, una competencia en donde el primer error te manda para casa.
Imagínese, aficionado Colchonero, que el Glorioso caiga en la ronda preliminar y pierda un par de partidos en Liga. Una temporada entera quedaría pendiendo de un hilo muy fino que se llama ansiedad, y que es la peor consejera en el fútbol.
Se ha logrado algo muy importante, y también es mérito de Javier Aguire, no cabe duda. Como hemos criticado hasta el hartazgo los incuestionables vacíos del equipo y la plantilla, reconocemos que, a pesar de los errores, el Atleti supo aprovechar la debilidad ajena, hasta el límite que, incluso, puede terminar tercero, si el Barcelona se empeña en seguir cayéndose.
Pero debemos estar atentos y, siguiendo el Norte planteado por Cerezo -"debemos apuntar a la Liga"-, estamos en la obligación de exigir más y mejor plantilla, refuerzos de calidad que lleguen y jueguen sin aclimatamientos tardíos ni milongas que el Atlético no puede permitirse. Centrales, laterales, mediocentros y algún delantero más, son objetivos ineludibles para pisar fuerte en lo que se viene, que no es menor, ni tan accesible. Con lo que hay, el Atleti corre el riesgo de pegársela a la primera, y la alegría desbordante de todos los colchoneros, volvería a la desesperación tan habitual en estos años.
Hay que ir a por todas, como desde aquí planteamos hace casi un año. En su momento, ni Aguirre, ni Pitarch, aprovecharon el saldo de lujo que el mercado les había puesto en bandeja. Ya no vendrá Riquelme, pero habrá que repescar a Maniche, jugársela por el Cata Díaz, Coloccini o algún central que fortalezca, junto a Heitinga, el flanco más débil del equipo. Son sólo algunas de las necesidades, pero la más importante es no fracasar, para que el salto sea definitivo y no únicamente un amor de verano. Felicidades Atlético, ahora viene lo mejor. Pero lo más difícil.
¿Crees que debe seguir Javier Aguirre en el "proyecto Champions" del Atleti? ¿Está a la altura el mexicano de las exigencias futuras, o habría que ir a por otro entrenador? ¿A quién ficharías para reforzar la plantilla?