Es de una revista argentina y lo han puesto en el as-queroso, está curioso.
Atleti. Al contrario de Raúl, Torres nunca tuvo que pensar en irse del Atlético por razones de fuerza mayor. Avanzó sin pausa y hoy es el símbolo. La historia podría haber sido muy distinta; hasta los 6 años Torres atajaba. Un día le bajaron dos dientes de un pelotazo. No volvió al arco.
Bolita. Con cinco años, Fernandito daba pena jugando a la bolita (canicas). Las que tenía le duraban poquísimo: perdía siempre. Igual, El Niño no era lo que se dice un perdedor. A esa edad tuvo su primera novia, aunque admite que no se acuerda ni del nombre. Se ve que ya tenía estatus de playboy desde muy chico.
Catenaccio. Raro para un delantero y raro para un español, pero Torres habla maravillas de la aplicación táctica de los italianos. "A mí me hace mucha gracia cuando los critican porque juegan mal. ¿Qué es mejor, jugar bien y perder? El fútbol es defender, comienza en la defensa y acaba en el ataque. Verlos defender es impresionante". (Menotti pidió un sedante).
Dibus. Oliver y Benji, la serie japonesa de dibujitos animados, marcó a fuego la infancia de El Niño. "Después de los dibujos, bajaba con mi hermano y nos poníamos a pegarle a la pelota. Me gustaba pensar que era un profesional como aquellos". Hoy no sólo lo es, sino que parece un jugador de videojuego.
Éxito. Rayo 13 fue el primer club de Torres, que hasta los 10 años sólo había jugado a fútbol sala. A sus tres mejores jugadores, el Rayo 13 les llevaba a probarse al Atlético. ¿A qué no sabe quién hizo 55 goles ese año? El pequeño Fernandito se ganó el wildcard y pasó la prueba sin dramas.
Familia. Sus dos hermanos (María Paz, 8 años mayor, e Israel, 7) tenían fama de niños terribles, pero Fernando salió tranquilito.
Eulalio, su abuelo materno, era fan del Atlético y le daba largos sermones de las ventajas (ejem) de ser rojiblanco. Las raíces paternas inclinaban la balanza hacia el Deportivo, pero venció Eulalio.
Galicia. La comunidad de Gastrar, cerca de A Coruña, era el destino elegido de toda la familia para las vacaciones. Al final, los padres de Fernando compraron una casa en el pueblo de Estorde. "Aunque no parezca relevante, lo fue porque allí conocí a la que hoy es mi novia", relata El Niño.
Hambre. Si encuentran fotos de Torres cortando un lechón con un plato, no crean que su apetito es tan voraz como para usar técnicas medievales sin poder esperar a los cubiertos. En realidad, es una ceremonia para testear la verdadera ternura de la carne de cochinillo, según marca la tradición de Segovia, donde se refugia el Atleti en las pretemporadas.
Infierno. Cuando Torres llegó al primer equipo le tocó la peor etapa, la de los dos años en Segunda. "Viví momentos muy duros y vi llorar en la grada a personas de todas las edades", rememora.
Julen. Parecía la gran aparición del fútbol español en los 90, sin embargo, Guerrero decidió quedarse en el Athletic. En un equipo siempre limitado, jamás logró explotar y se apagó lentamente. Torres no teme que le pase lo mismo: "En toda una carrera hay tiempo para todo".
Kellogg's. Cuando no está escuchando música (El Canto del Loco, Bunbury o Calamaro), a Torres lo encontrarás con el tigre de Kellogg's, una de las tantas empresas que publicita. Como hombre líder de Nike, Pepsi y PlayStation, dice que los anuncios no influyen en su rendimiento.
Look. Desde rapado a cresta, su pelo pasó por todos los estados, aunque su madre se agarrara la cabeza. "Mis cambios de look son por mis estados de ánimo. No es márketing, son manías".
Messi. El Niño habla maravillas de Lionel: "Ha demostrado estar a la altura de un grande. Es un jugador que te hace encender la tele. Como Ronaldinho, uno de ésos que siempre quieres ver".
Newcastle, Milán, Chelsea y Barcelona quieren a El Niño. "La única oferta que ha recibido mi agente es la del Newcastle. Del resto, nada", arremete él. Si lo que quiere son títulos, irse al Newcastle no suena promisorio. Y si no, que se lo digan a Shearer.
Olalla. Aquella chica que conoció en sus veranos gallegos se transformó en su novia. Torres protege a Olalla de la presión mediática. "Es la mujer ideal. Descubro la grandeza por la bondad", dijo, profundo. Las fans le hacen marcaje individual esperando que él les descubra las bondades a ellas...
Posición ¿Debe ser un hombre de área o segundo punta? ¿Ir por los costados o siempre por adentro? "A mí me gusta jugar cerca del arco para llegar fresco al gol. Si te vas a las bandas o bajas mucho, te llega una ocasión y no estás bien. A Ronaldo lo critican, pero es el mejor por eso", explica.
Quedado. El feeling con Bianchi no fue el mejor, cuenta El Niño. "Estaba muy metido en su mundo. En los partidos veías que el equipo no funcionaba y no se hacía nada, era siempre lo mismo", adujo hace poco.
Recuerdo. De chico, siempre hay un momento inolvidable cuando se produce el clic con el que será el club de toda su vida. El de Torres fue a los nueve años, cuando su papá lo llevó a visita la sala de trofeos del Calderón. "No sé si estaba más ilusionado yo por ir o él por llevarme".
Sobrenombre. Algún día, El Niño Torres va a tener 34 años... ¿Su apodo tendrá fecha de vencimiento? "Para mí, voy a seguir siendo El Niño toda la vida. Cuando se retiró Aguilera, los que lo conocían de chico lo seguían llamando Niño", cuenta. Pese al apodo, Torres siempre tuvo fama de maduro.
Tutela. Torres se abrazó a varias causas benéficas, en general relacionadas con los niños. Apadrina varias fundaciones y cada vez que lo requieren para algún evento a beneficio, él se hace un espacio para estar. "Haciendo tan poquito uno los puede hacer muy felices. Y yo estuve del otro lado".
Utopía. En las citas importantes, España parece borrarse. A Torres aún le dura la bronca por haber quedado fuera de la Eurocopa ante Portugal. Pero el único objetivo ahora es hacer un buen Mundial. "La ilusión está, pero cuanto menos se hable de nosotros, mejor", sostiene.
Vídeo. El Niño es amigo de Dani Martín, de El Canto del Loco, para el que protagonizó uno de sus videoclips. Lo grabó junto a Natalia Verbeke. "Estuvimos como hasta las tres de la mañana, pero me encantó", dice. Más estimulante con Verbeke que con la Chilindrina, ¿no?
Web. El Niño tiene un sitio oficial de primer nivel. En www.fernando9torres.com encontrarán datos precisos, fotos, vídeos y mucha actualidad. Torres lo supervisa en las concentraciones, cuando no está con la PS2, obvio.
X. La ecuación suena de resolución sencilla. Cualquier jugador que sea crack de su país, decisivo en su selección y estrella a nivel mundial, debería tener ya varios trofeos en sus vitrinas. Sin embargo, el contrario de Rooney o Tévez, Torres está en un club sufrido y no sabe lo que es ganar algo. Cuánto se bancará esa situación es toda una incógnita. Ya La iniciativa de vender el estadio del Atleti cada vez es más fuerte: "O vendemos a Torres o vendemos el Calderón", dicen en el club. El Niño ya escuchó la frase y salió a contestar: "Con tal de que no toquen el Calderón, pues que me vendan".
Zancadas. El desarrollo físico de El Niño fue sorprendente. Mide 1,86 y pesa 78 kilos, pero no perdió su velocidad ni las zancadas felinas que originan contragolpes letales. "Ahora corro menos. Lo dosificó mejor, así lastimo más", dice. Lleva 61 goles en 134 partidos en Primera. Es sólo el comienzo.