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Cuando fuimos los mejores
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1063100
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MAGISTRAL, Cochise, MAGISTRAL.
Me encanta leerte con detenimiento y pausa y deleitarme con tus geniales descripciones, metáforas y alegorías en rojo y blanco.
Cualquiera que no haya vivido esta, y muchas más tardes de gloria, simplemente leyéndote, debería imaginarselo. A mí al menos has logrado teletransportarme a una de ellas.
Y lo de "El Guti" jajaja, sobran los comentarios.
Muchísimas Gracias, socio, por compartir esto.
AUA ATLETI!!
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07-02-2008 11:41:06
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1063142
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Sin palabras Gran Jefe!!!!!
Esos tiempos van a volver, estoy seguro!!!!
Y entonces quedarán grabados en las memorias de los que no estuvimos entonces, quedará en las memorias de los que sólo han visto el doblete, en las de los que tienen poca edad y no saben por que son del Atleti, incluso quedará en la memoria de nuestros enemigos, porque verán el resurgir de un GRANDE que les pondrá las cosas difíciles todos los años.
SALUDOS Y ÁNIMO A TODOS!!!!
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07-02-2008 12:17:08
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1063153
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Un amigo psicologo tambien del atleti me decia cenando la otra noche con datos en la mano que esta convencido de que gran parte de lo que nos ocurre es culpa de la directiva y el entorno que crea, que empieza por no hacer club y por tolerar actitudes y aptitudes y creo que tiene toda la razon.No se fomenta la historia , ni el amor a los colores a , ni la dignidad de un escudo, ni de una camiseta y eso como valor de grupo es imprescindible .Un grupo necesita una referencia para funcionar como tal y esa referencia es un lider que es un entrenador y un jugador sobre el campo, ademas una referencia o una ideologia como colectivo o grupo que viene dada por lo antedicho, historia , escudo , colores etc etc .El atleti no tiene nada de eso.
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07-02-2008 12:25:10
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1063157
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No una. Necesita muchas referencias de ese amor a los colores. Antes las había. Ahora no queda nada. El presidente debería ser colchonero, y no es, el propietario, igual, y tampoco lo es. Ni el director deportivo, ni el de la cantera, ni el entrenador... NINGUNO ES COLCHONERO. No queda 'alma' o espíritu rojiblanco dentro del Club.
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07-02-2008 12:31:42
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1355206
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cochise escribió:  Ahí va la tropa. Las esquinas de las calles, escupen figuras a buen ritmo, que convergen sobre la arteria principal. Miles de capilares, forrados en tergal, pana o punto, tributan su sangre rayada a las aceras del sur-canalla de Madrid. De los bares que se van dejando atrás, aún retumba el eco de las voces; flotando sobre el humo denso a puro y tabaco negro. Que viene aderezado con un ligero olor a fritanga, del que sin duda el calamar del curso bajo del Guadarrama figura entre los efluvios de más rango. Alguna puerta abierta, u otras de cristal, permiten que mis ojos cojan casi como si de una fotografía lanzada a toda leche se tratara, las escenas matritenses de goyescos del XX que habitaban los tugurios. Hombres de regias patillas, o melenillas trabajadas como setos de jardín; se lanzan a las risas o las meditaciones al otro lado de las barras de aluminio o madera. Aún quedan los menos dirimiendo unos envites a pares sobre las mesas. Son los más fantasmagóricos de todo aquél floclore; relegados a los fondos de las estancias, casi invisibles entre el horizonte denso del tabaco quemado a la par de las gallinejas. Y con los santos huevos de estarse echando un mus, cuando la calle entera tocaba a arrebato... - Oporto... Un gol pa nosotros se queda mú corto. Padre echó la homilía de turno. Lo venía haciendo desde que salimos de casa, con madre despidiendonos en el balcón, asiendo de la mano al pequeñín, que todavía no sabía de estas guerras de dos rombos. Esto, estaba hecho para tíos con el pelo en el pecho. O, en su defecto, ya con flequillo y cartera de la EGB superior. Acabábamos de sobrepasar la estación de Oporto que, como mamá, nos despedía con su pañuelo en rombo. En Rojo y blanco, como mandan los cánones. No en vano la Compañía Metropolitana, dio nombre y casa a nuestros padres y abuelos. Quién la ha visto, y quién la ve, que pensarían luego los hijos de los que allí caminábamos... A buen paso. Y firme cual quinto al grito de “¡ar!”. Aquellas zancadas que bailaban a golpe de pantalón de campana, pretendían representar toda la voluntad, toda la confianza de un atletista en la previa del partido de su vida. Los había que bajaban engarzados por los brazos a la altura de los hombros. Eran a los que más se oía. Soberanos o espléndidos; de castellana, chinchón o el mono. A sol y sombra. Acompañados de un “¡Atleti, Atleti!” que dejaba su eco incluso por encima del traqueteo de los ocho y medio o los seiscientos que se despeñaban calle abajo. El comandante de un 127 color crema, se unió a la sinfonía haciendo sonar el claxon, mientras la tripulación de cola rebasaba las ventanillas a medio cuerpo para agitar sus Bufandas en sangre y nieve al aire de Carabanchel. El monotono del coche fue saludado por una jauría de brazos más, que se levantaban en sincronía conforme el vehículo devoraba metros. Y el “¡Atleti, Atleti!” tomó tal dimensión de gargantas, que hasta mi abuelo se sumó al estribillo en cuatro o cinco arrancadas. Del tirón. Padre, le miró de soslayo. Y cuando volvió la cabeza al hilo de la acera, esbozó una sonrisilla a medio gas. - Castro de Oro... Y todos a una, cantado a coro. Joder, la había clavao. En ese preciso momento, el rugido ya era ensordecedor. Se alimentaba desde bastantes utilitarios, desde las puertas de los bares donde asomaban los indecisos y los perezosos, desde los balcones, algunas tiendas... Incluso el autobusero puso el piloto automático en modo “pisar huevos” para marcarse un detalle con medio pasaje que ganaba los costados para agitar los brazos y las cuerdas vocales a través de esos enormes cristales que rezaban: “rómpase en caso de incendio”. Homenaje al prójimo, y a él mismo. A juzgar por la sonrisa y su índice y corazón levemente separados en forma de “V”. El abuelo contestó de igual guisa al signo, y padre le dirigió una segunda mirada. - ¿Has visto que maja la morena de azul que iba al final del autobús...?- inquirió a su hijo.- Canela fina. Y del Atleti. Padre ya no volvió a mirar. Se quedó con ojos de castaño sorpresa. Y unas ganas tremendas de frotarselos. Mientras, yo disimulaba. Como si no hubiera estado al tanto de la transmutación progresiva y galopante de mi señor abuelo. Lo mejor en esos casos, es silbar. Que ya lo hacía con bastante dignidad. Y acompañarlos de un giro de cuello prolongado hacia el sentido inversamente proporcional al de los hechos. Preferiblemente, ligeramente inclinado hacia arriba. Me topé de pupilas con el cartel municipal que volvía a anunciar la calle. General Ricardos. Pues sí, a medida. Justamente como me sentía. Como un general. Clavaíto hasta en el nombre. ¿Cuántos “Ricardo” seríamos entonces en aquella marea atlética para cumplir aquél plural...?. Ricardo Gutierréz, “el Guti”, de fijo que no iba en la marcha. No, ese no. Era tonto y vikingo a partes iguales; y por la escuela corría el rumor de que meaba agachao... Ricardo, el de los ultramarinos, seguro. Acababa de bautizar hacía dos días a su primogénito en la iglesia de San Miguel. Le puso Eulogio para los restos. Y no quería oir ni hablar del santo sacramento de la confirmación... - Urgel... Estos platenses, que se vayan poniendo gel. Y el cartelito del antaño bienquisto metro de Madrid, nos volvía a hacer un guiño bicolor. “Vayan con Dios, que hoy es del Atleti”, parecía querer decir con sus labios entreabiertos... - ¡¡Ricardo!!- y dos pares de ojos se volvieron a una sobre el zaguán del portal que escupió la voz. Los ojos que la acompañaban, miraron casi un metro por encima de los míos- ¿Tanta prisa tienes pá perder?. Padre se quedó clavado como la pica de Flandes. Se pasó los dedos por la comisura de los labios y, abrió unos párpados tamaño XXL. Para contestar al fin, en perfecto y pausado castellano: - Y unos cojones. Luego te lo cuento. Giro de tacones, y vista al Frente. Siete años antes incluso de su fundación. Marquen, marquen, marquen... Mi padre se fue alejando con paso Marcial (qué tío) del campo magnético enemigo. El tipo del portal, aún aguantaba en do menor una sonrisilla forzada. Se la quité de un plumazo con un corte de mangas tipo Hortaleza. Que no es obligatorio llevar zapatones pá marcarselo uno. Y a correr con las veloces Tórtola Air Puro. Hasta ganar el cruce con la calle Salaberry. Donde, según padre, dos a cero y a pimplarse la de Terry. ¡Qué coñá!. De aquí a la glorieta, la calle era del Atleti. Ni de Fraga, ni de la madre que parió a peneque. Del Atleti, pura y dura. Un R-4 Rojo pasión, desgastaba la rotonda a bocinazo que te crió. Empujado por una bandera de plástico, franjirroja ella, que cual vela parecía darle un plus heróico, más que de velocidad. Antonio López (de cantera habría de ser) tributaba su cupo de almas a través de sus aceras. Los Ricardos, los Antonios, las Isabeles, los Jacintos y medio Madrid sureño hacíamos de afluentes al Río Manzanares. Subidos a la azotea de Marqués de Vadillo. Aquella glorieta donde padre dijo que el Rojo habría de hacernos pasillo. Porque, aquella tarde, todos sabíamos que eramos imperiales. Como el Puente de Toledo que estabamos pronto a cruzar. Aquél puente de leyenda que enseñaba sobre sus lomos de piedra, las cumbres del Calderón. Allá, donde también acudirían los Vicentes. bravo¡¡¡¡algun dia volveremos a sentir aquello¡¡¡
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11-04-2008 18:07:09
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1356191
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Sí, ya sé que "solo" fuimos Campeones del Mundo una vez. Y que jugamos contra aquél Independiente acojonante porque no se presentó el Bayern... Lo cual me lleva a la duda: nosotros, les ganamos. ¿Lo hubieran podido hacer los bávaros...? En estos espejos hay que mirarse. Y dejarnos de equipos-moda. Potencial lo tuvimos, y lo tenemos. Gracias a todos. De un "no escritor". A ver cuando le echo un tiempecillo para la segunda entrega...
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11-04-2008 20:56:09
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Re: Cuando fuimos los mejores
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#1358100
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cochise escribió: Sí, ya sé que "solo" fuimos Campeones del Mundo una vez. Y que jugamos contra aquél Independiente acojonante porque no se presentó el Bayern... Lo cual me lleva a la duda: nosotros, les ganamos. ¿Lo hubieran podido hacer los bávaros...? En estos espejos hay que mirarse. Y dejarnos de equipos-moda. Potencial lo tuvimos, y lo tenemos. Gracias a todos. De un "no escritor". A ver cuando le echo un tiempecillo para la segunda entrega... Gracias a ti. Me gustaria que hicieses una "cronica" de los dias posteriores al partido, de como lo vivisteis y eso...
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12-04-2008 02:08:09
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