Hasta unas horas antes del partido, no tenia "decidido" si ir al partido o no, pero gracias a una llamada, me "dedidí".
Antes de ir al partido era visita obligada al hotel del rival, para poder volver a ver de cerca a Jorge, después de unos años sin verlo.
Una vez en el calderón, no podia dejar de mirar a todos lados, arriba, derecha, izquierda, y sobre todo, un poquito más abajo, donde ya estaaban sobre el terreno de juego los jugadores calentando.
No me lo creía, iba a vivir un partido en el calderón!
Una vez empezado el partido, el animo de la gente, empezaba a "calentarse" y al final, perdimos con uno de los equipos que una jornada más tarde, descenderian a la segunda división, y el posible puesto Uefa, se esfumaba...
Por suerte, o por desgracia, viví el "adios" de Fernando en el Calderón :)