No creo que sea muy original poniendo como partido memorable el 4-3 al Barça de la temporda 93-94. Pero remontar un 0-3 al descanso al todopoderoso Dream Team, y encima con goles de Pedro o Kosecki, es como para creer en milagros. El último gol de Caminero, tras un contragolpe típico del Atleti nos hizo pasar a la mayoría de los atléticos el día más feliz de la temporada.